El Informador (México).- El arqueólogo Felipe Solís Olguín, director del Museo Nacional de Antropología (MNA) de México desde el año 2000, falleció a consecuencia de un paro cardiaco, informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). Solís es considerado uno de los artífices de la arqueología moderna, y fue el primero en identificar el monolito de la diosa Coyolxauhqui al ser descubierto en 1978, cuyo hallazgo dio pie a la creación del Museo del Templo Mayor en Ciudad de México. El Conaculta y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizarán una ceremonia luctuosa en su honor en unos días en el Museo Nacional de Antropología. Solís, nacido el 18 de diciembre de 1944 en el Distrito Federal, fue investigador del INAH desde 1972. Como arqueólogo de campo realizó importantes aportaciones para desentrañar la historia de las culturas antiguas, sepultadas bajo Ciudad de México. Publicó más de 200 artículos de investigación y difusión, y además, es autor y coautor de 30 libros de temas de arqueología, antropología e historia, y dio de 400 conferencias y 20 diplomados.

Anuncios

La Razón (Bolivia).- Arqueólogos de Bolivia y Perú iniciarán el 5 de mayo el registro de 50 kilómetros de caminos prehispánicos que se conservan en la frontera entre ambos países. Este trabajo se enmarca en el proyecto Qhapaq Ñan (Camino principal andino), que reunirá los tramos de seis países para proponerlos ante la Unesco como patrimonio de la humanidad.

“Bolivia junto con el Perú empezará desde este 5 de mayo a hacer el registro de los caminos prehispánicos que entrarán en la carpeta de postulación a Patrimonio de la Humanidad. Estamos hablando del tramo La Paz – Cusco y dos ramales que nos conectan como tramos binacionales”, sostuvo a La Razón David Aruquipa, director de Patrimonio del Ministerio de Culturas.

El primero de los dos ramales se ubica en la provincia Omasuyos. “Viene desde Puerto Acosta hasta Viacha y pasa por el lado de Carabuco y los pueblos cercanos al lago Titicaca”, dijo Aruquipa.

El segundo ramal va desde el municipio de Desaguadero hasta Viacha y se extiende a los municipios de Guaqui, Tiwanaku, Laja y otros cercanos. Según Aruquipa, en esta oportunidad llegarán seis técnicos del Perú y trabajarán con 10 profesionales bolivianos, entre arqueólogos, antropólogos. “Serán 10 días de trabajo de campo, pues además de los caminos, se tienen que registrar otros sitios arqueológicos relacionados con el proyecto”. Sólo para estos trabajos el Ministerio de Culturas invertirá 50 mil bolivianos.

El registro de rutas del Qhapaq Ñan, además de tramos en Perú y Bolivia, incluye rutas ubicadas en Colombia, Ecuador, Chile y Argentina. Según el Director General de Patrimonio, con estos países se consensuó un formato de fichas que se utilizarán al momento de registrar todas las vías. En el trabajo binacional, el llenado de fichas “tomará al menos un mes y medio”.

Sin embargo, aún falta registrar otros importantes caminos precolombinos en Bolivia como la ruta del Choro, el Takesi, el camino de Yungacruz y el de Tupiza, entre otros, aclaró Aruquipa y agregó que el levantamiento nacional de datos en estas vías concluirá a fines de este año. Para todo el proyecto, Culturas invertirá 340 mil bolivianos.

Notife (Argentina).- El equipo del Programa de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inapl), que hace cinco años descubrió la corbeta inglesa Swift, hundida en 1770 en las costas de Puerto Deseado y que en 2006 halló el esqueleto de uno de los náufragos, volvió a trabajar en la zona.

Allí, dio con ocho de los 14 cañones de la embarcación y con el aparato de cocina. Esta caja de hierro forjado sería uno de los primeros ejemplos de uso del artefacto en el siglo XVIII en la armada inglesa. Según los arqueólogos, hasta mediados de ese período sólo se usaban cocinas de ladrillo.

En esta campaña subsidiada por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y la National Geographic Society, el equipo del Inapl se concentró en la proa de la nave donde se encontraba la cocina para obtener información sobre ese aspecto de la vida a bordo.

El artefacto principal era una gran estructura de hierro “con espacios destinados a distintas funciones, como el asado y el hervido. Internamente estaba recubierta de ladrillos y se apoyaba sobre un piso de piedra que evitaba el contacto directo con la madera de la cubierta”, dice Dolores Elkin, investigadora del Conicet y directora del equipo del Inapl. Según el arquitecto Cristian Murray, hasta mediados del siglo XVIII las cocinas que se usaban eran de ladrillo; la de hierro forjado que encontraron “sería uno de los primeros ejemplos de la armada inglesa del siglo XVIII”.

También se hallaron ollas metálicas y recipientes cerámicos. Y, muy cerca, se localizaron elementos relacionados con cañones y mosquetes. “La cocina estaba sobre la misma cubierta en la que se encontraban los cañones y no debajo de ella, como indican los planos originales de la Swift”, explica Elkin. Y Murray agrega: “No encontramos ninguna mampara ni divisorio. Era como una única cubierta. Creemos que trasladaron la cocina para liberar espacio y dar alojamiento a los marineros”.

Hace 239 años, la corbeta Swift emprendió un viaje de reconocimiento geográfico con destino a Puerto Egmont, la base británica en las islas Malvinas. Documentos históricos revelan que vientos fuertes empujaron a la nave hacia la costa, donde chocó contra una roca y se hundió.

La mayoría de los 91 tripulantes logró llegar a tierra firme, pero murieron el cocinero -su cuerpo apareció flotando al día siguiente- y dos infantes de marina, Robert Rusker (21) y John Ballard (23). A uno lo enterraron con honores militares en marzo de 2007 en el cementerio británico de la Chacarita. Con esto se abrió otra línea de investigación: con el ADN de un diente y un fragmento del fémur, Elkin rastrea a los descendientes del infante de marina hallado.

Pasos por seguir

Los cañones hallados serán extraídos una vez que el Museo Municipal Mario Brozoski termine la ampliación de su laboratorio, donde se realizarán la tareas de conservación.

En las últimas temporadas de campo realizadas en el lugar, se extrajeron de la popa, donde se ubicaban los oficiales, numerosas piezas de vajilla de mesa de vidrio, loza y porcelana.

La próxima etapa, prevista para el verano de 2010, intentará develar otra cara del naufragio. “Hasta ahora trabajamos mucho en la zona de alojamiento del capitán. Encontrar los baúles de los marineros y sus pertenencias nos daría la imagen de qué llevaban en un viaje tan largo”, apuesta Murray.

La vampira de Venecia

marzo 12, 2009

Ideal (Andalucía).-La imagen de una vampira deambulando por la Venecia del siglo XVI no puede ser más romántica, aunque la realidad que dio origen a este tipo de fantasías fue mucho más cruda. Un equipo de arqueólogos y antropólogos ha encontrado el esqueleto de una mujer, víctima de la peste, cuyo cadáver fue profanado ante el temor de que regresara de la muerte. El cráneo tenía un ladrillo en la boca, destinado a impedir que la difunta pudiera morder. El equipo del antropólogo forense Matteo Borrini, de la Universidad de Florencia, encontró los restos de la ‘vampira’ durante la excavación de una fosa común en la isla de Lazzartto Nuovo en 2006, aunque el hallazgo no había sido publicado hasta ahora. El enterramiento colectivo fue uno de los muchos que se abrieron y llenaron con rapidez durante la epidemia de peste bubónica que acabó con un tercio de la población de Venecia en 1576. Uno de aquellos 65.000 muertos fue una mujer cuyo esqueleto apareció con un ladrillo en la boca. Según explicó Borrini, en aquella época estaba muy extendida la creencia popular de que la enfermedad era transmitida por vampiros. No se trataba de ‘no muertos’ al estilo de los descritos por Bram Stoker en ‘Drácula’, ni de sensuales vampiras como la protagonista de ‘Carmilla’, de Sheridan Le Fanu, sino de una variante de vampiro conocida como los ‘devoradores de sudarios’, que aparecen en el folclore de diversas zonas de Europa por lo menos desde principios del siglo XIV. Se creía que estos cadáveres reanimados comenzaban a alimentarse de sus propias mortajas, luego chupaban la sangre de los demás muertos hasta recuperar las fuerzas suficientes como para salir de la tumba y atacar a los vivos. Borrini señaló que los sepultureros observaban ‘síntomas’ que les hacían sospechar la presencia de uno de estos vampiros. Estas señales eran que el cuerpo permaneciera incorrupto, presentara el vientre hinchado y que la mortaja estuviera agujereada en torno a la boca. Los tres fenómenos tienen una explicación a la luz de la ciencia actual. Durante la peste era normal que los enterradores abrieran las fosas con frecuencia, por lo que no era raro encontrar un cuerpo en relativo buen estado. El vientre hinchado es resultado del proceso de descomposición y el agujero de la mortaja se explica por el efecto corrosivo de los gases y líquidos expelidos por la boca del difunto durante la putrescencia. Nada de estacas La forma de prevenir que estos cadáveres se levantaran era impedir su alimentación. Por lo tanto, el ‘remedio’ no era clavarles una estaca en el corazón ni rociarlos con agua bendita, sino meterles algo no comestible en la boca, generalmente una piedra o un ladrillo. En el caso del esqueleto veneciano, los sepultureros introdujeron la piedra con tanta fuerza que rompieron algunos de los dientes. Borrini, que acaba de presentar sus conclusiones en un encuentro de la Academia Americana de Ciencias Forenses, en Denver, afirma que su hallazgo es el primero de «pruebas arqueológicas de un exorcismo contra los vampiros». Sin embargo, otros expertos han criticado esta afirmación. Según la revista ‘New Scientist’, Peer Moore Jansen, de la Universidad Estatal de Wichita, en Kansas, objetó que él mismo ha excavado esqueletos similares en Polonia y aunque reconoció que el descubrimiento de Borrini es importante, puntualizó que «afirmar que se trata del descubrimiento del primer vampiro es un poco ridículo».

Prensa Libre (Guatemala).- Un grupo de arqueólogos, encabezado por el estadounidense Richard Hansen, descubrió el friso que representa a los héroes gemelos del Popul Vuh, Hunapú e Ixbalanqué, pieza que fue construida unos 300 años antes de Cristo, en el sitio arqueológico El Mirador, al norte de Petén.

Hansen, director del proyecto Cuenca El Mirador y quien coordina al grupo de arqueólogos —en su mayoría guatemaltecos— que trabaja en ese sitio, informó que el descubrimiento cuenta una parte del libro sagrado de los mayas, el Popul Vuh.

El friso, de unos cuatro metros de largo y tres de altura, fue construido en piedra caliza y estuco (retocado con cal fina).

“Con este hallazgo se comprueba que Ixbalanqué y Hunapú ya existían 300 años antes de Cristo, con lo que se confirma la originalidad de la creación divina en la civilización maya”, afirmó Hansen.

“Algunos no le dan credibilidad al Popul Vuh, porque dicen que tiene influencia cristiana, pero con este hallazgo se demuestra que la cultura maya ya tenía conocimiento de esa historia”, comentó.

Recordó que el hallazgo más antiguo sobre el Popol Vuh fue hecho en 1700, cuando el español fray Francisco Jiménez encontró un documento escrito por los mayas y lo tradujo, por eso se consideraba que ese libro tenía mucha influencia cristiana.

Hansen describió que la escultura descubierta relata que los gemelos van nadando luego de rescatar la cabeza de su padre, Hun Hunapú, después de que fuera decapitado y engañado por los dioses del inframundo, informó el arqueólogo.

Hallazgo fortuito

El friso fue descubierto mientras los arqueólogos del sitio intentaban ubicar los canales de almacenamiento de agua que utilizaban por la carencia de ríos en esa zona.

El experto detalló que los principales descubrimientos sobre los mayas en El Mirador datan del 200 al 150 antes de Cristo, como la famosa pirámide La Danta, considerada una de las estructuras más grandes del mundo antiguo, en términos de volumen, junto con otras 45 sitios que se trabajan.

La Danta, que aún no está totalmente descubierta, hasta el momento es la más grande de las construidas por los mayas, debido a que tiene 300 metros de ancho por 600 de largo y alcanza una altura de más de 72 metros.

“La Cuenca El Mirador es el inicio de la cultura maya, la cual empezó mil años antes de que se desarrollara Tikal”, agregó.

BBC Mundo.- Un sepulcro con restos de unas 50 personas, que pudieron haber sido guerreros aztecas, fue descubierto en la ciudad de México.

El hallazgo, anunciaron los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), fue hecho en la zona arqueológica de Tlatelolco, un importante centro construido por los aztecas en el siglo XIV.

Según los arqueólogos, el complejo funerario podría brindar información valiosa sobre las últimas rebeliones indígenas que siguieron al triunfo de Hernán Cortés en 1521.

Tlatelolco, que se ubica en el norte de la ciudad, fue junto con Tenochtitlán una importante zona religiosa y política del antiguo Imperio Azteca.

La región fue además el escenario de la última resistencia indígena contra los conquistadores españoles.

No es la primera vez que se descubren sepulcros en la zona, pero éste asombró en particular a los arqueólogos por la forma en que fueron dispuestos los cuerpos. Read the rest of this entry »

Una nueva investigación financiada con fondos comunitarios ha esclarecido el modo en que la dieta determinó la evolución de una especie humanoide primitiva. Los científicos responsables explican en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) que los fuertes huesos faciales del Australopithecus africanus le permitían partir semillas y frutos secos grandes. Esta capacidad le habría dado una gran ventaja en épocas de escasez de otros alimentos más blandos.

El estudio recibió el apoyo de EVAN («Red virtual europea de antropología»), que está financiada mediante la línea presupuestaria de recursos humanos y movilidad de las acciones Marie Curie del Sexto Programa Marco (6PM).

El A. africanus vivió en el sur de África hace más de dos millones de años. Sus rasgos faciales son muy característicos: grandes dientes molares y premolares cubiertos por un grueso esmalte, pómulos poderosos y pronunciados y eminencias muy marcadas para la sujeción de los músculos de la mandíbula. En investigaciones anteriores se había sugerido que estas características podrían haber servido para masticar tanto objetos duros y pequeños como grandes cantidades de distintos tipos de alimentos.

En este estudio, los investigadores se valieron de la tecnología más avanzada para analizar la cuestión con mayor profundidad. En primer lugar, el equipo de Antropología Virtual de Gerhard Weber, de la Universidad de Viena (Austria), creó un modelo tridimensional preciso de uno de los pocos cráneos que se conservan de A. africanus.

El preciado fósil se examinó por tomografía computerizada y se usó un programa informático de antropología virtual para eliminar escayola y obtener datos comparativos de otros fósiles a fin de compensar las lagunas existentes y completar el modelo. «Tuvimos la suerte de contar con dientes de otro espécimen muy similar para reconstruir la cara desdentada de la “Sra. Ples”, como se ha dado en llamar a este fósil», informó el profesor Weber.

El paso siguiente fue realizar un análisis de elementos finitos, técnica empleada en la ingeniería que sirve para examinar la respuesta de estructuras complejas a tensiones y presiones ejercidas por cargas externas. De esta labor se ocupó un equipo de la Universidad de Albany (Estados Unidos).

Todas estas tareas llevaron a concluir que la teoría de que masticaba «objetos pequeños o grandes cantidades de alimentos no explica por completo la evolución de la forma facial de esta especie».

En realidad, es más probable que los rasgos característicos del A. africanus sean fruto de la adaptación a «la preparación previa y la ingestión de alimentos grandes y bien protegidos como semillas y frutos secos grandes», concluyen los investigadores.

En efecto, la mayoría de frutos secos y semillas constan de un núcleo blando y nutritivo rodeado por una cáscara externa dura. En épocas de abundancia, es probable que el A. africanus se decantara por alimentos blandos y menos trabajosos para las mandíbulas, aventuran los científicos. Pero en épocas de hambruna su capacidad de abrir fuentes nutritivas alternativas como los frutos secos y las semillas pudo resultar esencial para su supervivencia.

«Los australopitecos vivieron en un clima que estaba en proceso de enfriamiento y sequía a largo plazo, pero a corto plazo la meteorología era variable, por lo que periódicamente debió experimentar la necesidad crítica de consumir alimentos alternativos», explican los científicos. «Por eso es probable que los rasgos faciales del australopiteco sean el resultado de una adaptación ecológica significativa.»

El cometido de la red EVAN es hacer un uso pionero de medios tecnológicos como los mencionados anteriormente en los campos de la antropología y el estudio de la anatomía humana. Sus logros pueden encontrar utilidad en ámbitos tan diversos como la medicina, la protésica, la medicina forense, la biométrica y la enseñanza. Además, EVAN organiza actividades formativas sobre técnicas nuevas y emergentes dirigidas a investigadores jóvenes.

Para obtener más información, consulte:

Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS):
http://www.pnas.org

Universidad de Viena:
http://www.univie.ac.at

Proyecto EVAN:
http://www.evan.at/