Profesor de Teorías Antropológicas Contemporáneas y  Elementos de Lingüística y Semiótica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Carlos Reynoso ha desarrollado una mirada crítica a la obra de Claude Lévi-Strauss quien es objeto de numerosos homenajes en ocasión de cumplir cien años de vida.

Presentamos aquí un trabajo de finales de los 80.

Cinco razones lógicas para desconfiar de L-S

Presentamos aquí un programa especial de Radio Francia Internacional en ocasión de los cien años del etnólogo Claude Lévi-Strauss.

Etnólogo, antropólogo, filósofo y escritor, Claude Lévi-Strauss nació en Bruselas, Bélgica, el 28 de noviembre de 1908. En 2008 ha cumplido, pues, 100 años. Sus estudios los realizó casi por completo en París y en 1931 se diplomó en filosofía. En 1935 viajó a Brasil donde, hasta 1938, dio cursos de sociología y etnología y realizó expediciones etnológicas en el Matto Grosso. El antropólogo brasileño Carlos Rodrigues Brandao explica: “Su trabajo principal, el estudio de las sociedades duales, lo hizo con grupos bororo y nambik-wara del Matto Grosso. Sociedades divididas en dos o cuatro clanes que se intercambian mujeres y productos. Con esta base elaboró su estudio Las estructuras elementales del parentesco.”

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El Cronista (Argentina).- En “Mirta, de Liniers a Estambul”, una película de mediados de los ‘80, el personaje de Norberto Díaz se burlaba de la protagonista (Emilia Mazer), una estudiante de Antropología a quien “las empresas iban a buscar para darle trabajo”. Veinte años después, el jocoso vaticinio se hizo realidad. Cada vez más antropólogos son contratados por empresas de investigación de mercado para que apliquen sus conocimientos etnográficos al mundo del consumo. ¿De qué manera? Observando en base a hipótesis teóricas y recopilando los datos in situ, como todo antropólogo sabe hacer.

“Mediante las investigaciones etnográficas, más que reunir datos, se puede entender la experiencia de consumo”, explica Simon Pulman Jones, doctor en Antropología Social del Colegio de Economía de Londres y director del Centro Observacional y Etnográfico de GfK Kleinman Sygnos, quien visitó Buenos Aires para dar una conferencia sobre etnografía e investigación de mercado.

La etnografía es la rama de la antropología que tiene por objeto el estudio de las sociedades a través de la observación y la interacción con el individuo en su ámbito natural. Esta herramienta permite acceder a los códigos culturales que sólo se pueden percibir desde adentro, compartiendo con los consumidores sus actividades cotidianas como medio para la comprensión de conductas y hábitos de consumo.

“Hoy, tanto la etnografía como la tecnología nos permiten romper la barrera que separaba a los investigadores de mercado y los consumidores, y nos permiten entender la realidad desde el punto de vista del otro”, dice Mónica Kleinman, directora de GfK Argentina. La aceleración de los ritmos de cambio hacen que categorías sociales y de consumo tradicionales, como la división entre niños y adultos, hoy se diluyan y aparezcan nuevas.

Anticiparse a estos cambios es lo que permite detectar oportunidades para nuevos productos, innovar sobre productos ya existentes, extender su ciclo de vida adecuándolos a las nuevas tendencias y ajustar la comunicación a los valores y códigos de los consumidores. Muchas veces, las investigaciones “in situ” sobre el uso real que los consumidores brindan a los productos, permite adecuarlos mejor a sus necesidades o cambiar el mensaje comunicacional: ocurrió con harinas especialmente elaboradas para preparar pizzas o panes (incluso vienen con recetas en el packaging), con productos para el pelo (como las cremas para peinar que eran esencialmente acondicionadores de cabello que se dejaban sin enjuagar), o con las ojitas de afeitar para mujeres.

En el Centro Observacional y Etnográfico se realizan estudios de target, tendencias globales y emergentes, usos reales de los productos y nuevas necesidades de los consumidores, basados en el método etnográfico. Su director, Pulman Jones, presentó dos casos de éxito en los que se creó un nuevo producto (un medicamento para el resfrío) y se optimizaron las ventas (de celulares) en un local comercial.

Casos testigo

En el primer caso, se trató de un análisis de los hábitos y estrategias de las personas resfriadas para sentirse mejor. Fue realizado en dos ciudades de Estados Unidos (Boston y Atlanta) para un laboratorio que produce medicamentos de venta libre. El estudio involucró a cuatro farmacias y un número similar de hogares en los que el investigador pasó el día junto a la persona resfriada. En primer lugar, se diferenciaron cuatro etapas de la dolencia: primero la persona advierte sentirse diferente, luego se resfría, luego está resfriada, y por último comienza a recuperarse del resfrío. En cada una de estas etapas, las personas y su familia realizan distintas actividades para sentirse mejor: tomar un té, recostarse, aromatizar el ambiente con hierbas.

A partir de este estudio surgió la posibilidad de crear un nuevo producto: el “Koala Care”, un osito de peluche Koala que tiene un aromatizador de eucaliptus en su interior, y que sirve para acompañar a los niños resfriados cuando se van a dormir.

El segundo caso que presentó Pulman Jones se aplicó a la innovación en el retail, y fue realizado para una fabricante de teléfonos celulares (Nokia), que buscaba incrementar sus ventas en los locales de electrónica de consumo. Para esto se realizó una observación, apoyada por filmaciones, en varias tiendas de telefonía celular. Luego se llevaron a cabo entrevistas y focus groups con clientes. El estudio permitió detectar, en primer lugar, los obstáculos para la venta: que el producto no estaba en exhibición, no había ningún vendedor, y que el producto no se puede tocar son los principales, en ese orden.

Investigaciones cuantitativas de consumo señalan que el 60% de las decisiones de consumo se toman dentro del negocio y frente a la góndola, con lo que la disposición de los diferentes productos en los locales resulta determinante. A partir de esto, se realizó un mapeo de circulación de los clientes dentro de las tiendas seleccionadas y se elaboraron recomendaciones en cuanto a la disposición de los productos, la iluminación, y otras. Como resultado, se lograron incrementar las ventas mensuales de Nokia y del reseller.

Sin dejar de lado las encuestas, grupos de opinión y otras herramientas más tradicionales del marketing, la antropología viene a sumar una perspectiva diferente al estudio del consumo, y muchas veces sirve para ampliar o corroborar datos. “No es que las personas mientan descaradamente en las encuestas, sino que muchas veces contestan lo que se espera de ellas. Y así, cuando preguntamos qué tipos de alimentos se consumen en el hogar, la gente contesta que consumen muchas más frutas, verduras y comidas caseras de lo que se comprueba cuando un investigador acompaña a la familia a comprar o comparte el almuerzo con ellos.

Hace apenas un par de décadas, tal vez no habría sido posible “inmiscuirse” en la vida de los hogares como hoy lo hacen los antropólogos-investigadores de mercado. Gracias a la webcam, los videos caseros en youtube o programas como Gran Hermano, las personas tienen cada vez menos pruritos a la hora de mostrar y mostrarse en su vida cotidiana Otra señal de que los tiempos van cambiando.

María Gabriela Ensinck

Reuters.- Pedro Martínez da los últimos toques a su atuendo, tradicional de las mujeres zapotecas del sur de México, agregando flores a su colorido tocado, poniéndose un fondo de encaje bajo una falda bordada y colgándose un collar de monedas de oro.

“Cuando me visto así, mi papá dice: ‘Oh Pedro, te ves como tu mamá cuando era joven'”, dice Martínez, de 28 años, mientras pega pestañas postizas a sus párpados frente al espejo.

Martínez pasó dos horas en el salón de belleza del que es propietaro para arreglar su peinado, en los preparativos finales para el festival este fin de semana de los “muxes”, indígenas gay y travestis de Juchitán, que ya se han ganado cierto respeto en la sociedad machista de México.

Los muxes (que se pronuncia “mushes”), una mayoría descendientes de la etnia Zapoteca, son ampliamente respetados en el sureño poblado, en donde el baile y el desfile que corona a la reina travesti y celebra la cosecha, se han realizado sin falta anualmente en los últimos 33 años.

Antropólogos aseguran que la tradición gay entre la población indígena de México data de hace cientos de años, pero ha cobrado más fuerza en décadas recientes debido a los movimientos de orgullo y tolerancia.

Varias docenas de muxes reciben la bendición del sacerdote católico en una misa, antes de unirse al resto de los travestis que vienen de fuera en una estridente fiesta el sábado en la noche. Algunos muxes usan vestimenta tradicional y otros optan por elegantes vestidos y tacones altos.

La fiesta, en la que fluyen ríos de cerveza, se extiende hasta el domingo en un desfile a lo largo del pueblo.

Algunos de los muxes, palabra zapoteca que se deriva del español “mujer”, se visten de mujer todo el año, mientras que otros son gays que solo lo hacen para la fiesta anual o no lo hacen del todo.

La zona alrededor de Juchitán, un pueblo apacible cerca de la costa del Pacífico, tiene un historial con mujeres jugando un rol protagónico en la vida pública.

“La leyenda aquí es que las mamás piden un hijo homosexual para que en su vejez les pueda cuidar”, dijo Sergio Santamaría, un director de teatro de 56 años, mientras come sopa de iguana y tamales de maíz dulce, un desayuno típico.

DIOSES BISEXUALES

La población nativa de América con género indefinido era considerada inteligente y talentosa, dijo Rosemary Joyce, una profesora de antropología en la Universidad de Berkeley, en California.

“Eran vistos como poseedores de una especie de poder espiritual por ser más como sus antepasados, que tenían que cumplir con el rol de madre y padre a la vez, y como las divinidades que podrían haber sido bisexuales”, dijo Joyce.

Los antropólogos han encontrado evidencia de identidades con mezcla de géneros en toda Mesoamérica, como el maíz maya y los dioses lunares que son ambos masculinos y femeninos.

La conquista española del siglo XVI y la Iglesia Católica arrasaron con mucha de esa tolerancia.

“El poder de colonización era muy estricto en cuanto al sexo. Llegaron y rápidamente suprimieron todas estas prácticas, que no quiere decir que se fueron, sólo que se ocultaron”, dijo Joyce.

Mientras que los homosexuales tienen ya muchos años siendo tolerados en Juchitán, solo recientemente los muxes se sintieron lo suficientemente seguros para aparecer vestidos e incluso se han sumado a causas como educación sobre el sida, ya que la región tiene una de las tasas más elevadas de HIV del estado de Oaxaca.

“Siempre ha habido muxes pero antes solo llevaban guayabera con un toque femenino, como botones de oro. Los travestis son de la nueva generación”, dijo Santamaría.

La Mañana de Neuquén (Argentina).- El hallazgo de restos de artefactos de cerámica Pitrén confirmó la existencia de sociedades originarias que habitaron esta zona hace aproximadamente 1.200 años, según afirmó el antropólogo Alberto Pérez.
«El estudio -realizado junto a un importante equipo de profesionales- confirma la existencia de cerámica en la zona del complejo alfarero Pitrén, que sólo se conocía en Chile y que data de una antigüedad mayor a otras evidencias encontradas en investigaciones realizadas en San Martín de los Andes», explicó el antropólogo.
Según se indicó oficialmente,  en el trabajo de campo que se viene realizando desde hace seis años se encontraron estructuras funerarias en sitios habitacionales. Y esto permite postular que los habitantes de esas sociedades antiguas tenían territorialidad en San Martín de los Andes hace más de mil años. «Además, estudios complementarios de rocas utilizadas en  utensilios encontrados en otras zonas aledañas, indican  que hubo gente en el territorio en tránsito o con permanencia hace diez mil años. Al punto tal que se constató la presencia de materia prima de esta zona en San Antonio Oeste, lo que indica el desplazamiento de las comunidades que habitaron la zona hace miles de años», explicaron.

Rumbos
«Hay evidencia concreta que indica que desde hace 1.200 años hay comunidades que habitaron el lugar en forma sostenida  en el bosque y en el lago, utilizando las técnicas alfareras características del complejo alfarero Pitrén», agregó Pérez.
Esta cerámica tuvo principal participación en urnas funerarias y se caracterizaba por tener  un gran trabajo  de pintura y modelado de figuras antropomorfas y de  animales de la región. Estos mismos caracteres fueron encontrados en San Martín de los Andes.
Los hallazgos abren un nuevo campo en la investigación  antropológica ya que descarta el hecho que sólo se encontraban estas características en Chile. «Los estudios referidos al poblamiento de los sectores aledaños a la localidad dan como referencia exacta que el bosque fue ampliamente poblado y la antigüedad que se menciona surge a través del análisis de la  actividad alfarera que han desarrollado estos pobladores, desvirtuando la teoría que la existencia humana data del año 1.500, coincidente con el contexto de época de la  conquista», explicó Pérez.

Década
Esta teoría había sido confirmada por otros arqueólogos que brindaron esta información cuando hace más de una década se encontró en la Ruta 48 -camino al paso internacional HuaHum y a sólo tres kilómetros del casco urbano- restos de una vasija que pudo comprobarse que era valdiviana.
Sin embargo, los nuevos estudios informan que los restos encontrados en distintos yacimientos cercanos al casco urbano son de cerámica Pitrén, tipología que permite asegurar que el poblamiento es de 900 y hasta 1.300 años después de Cristo. Y estos datos sostienen entonces una mayor historia de sociedades originarias que las que se evidenciaban con la cerámica valdiviana, en tanto otros indicios dan cuenta de asentamientos que tienen una antigüedad  de 10.000 años.

Gara (País Vasco).- Los conocidos como «sorprendentes hallazgos» de Iruña-Veleia tuvieron mucho de sorprendentes y poco de hallazgo. Es la consecuencia que se deriva de la exposición que cinco miembros de la Comisión Científica de Investigación sobre el yacimiento realizaron ayer ante las Juntas Generales de Araba. Los puntos de vista arqueológicos, epigráficos, lingüísticos o filológicos no dejaron ninguna duda sobre la falsedad de los grafitos y dejaron en evidencia algunos aspectos de la gestión del yacimiento que el actual equipo, Lurmen, ha llevado a cabo.

Al inicio de la Comisión de Cultura no quedaba ninguna duda a cerca de que se trataba de falsificaciones. Las intervenciones posteriores de los políticos reflejaron, sin embargo, la sorpresa generada por la magnitud y el poco rigor con el que se habían llevado a cabo las manipulaciones.
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Lévi-Strauss visto por Augé

noviembre 18, 2008

Mega24 (Argentina).- La famosa afirmación inicial de Tristes trópicos (“Odio los viajes y a los exploradores”) difícilmente haría pensar que su autor, Claude Lévi-Strauss, era un antropólogo, de aquellos que clásicamente viajaban a tierras lejanas en busca de culturas “primitivas”. Pero Lévi-Strauss sí es un antropólogo, uno de los más conocidos del mundo, sobre todo por su enfoque estructuralista. Y Tristes trópicos , su melancólico libro de 1955, justamente relataba, entre otras cosas, sus expediciones a la Amazonia para estudiar algunas tribus indígenas durante su estadía en Brasil.

Aunque su perspectiva estructuralista se volvería más tarde un movimiento (y Lévi-Strauss, su figura emblemática), como teoría no agotó aún sus aportes, luego de haber sido una de las más influyentes y debatidas de las ciencias humanas del siglo XX, renovadora de varias disciplinas, de la antropología al psicoanálisis y de la historia a la teoría literaria.

Lévi-Strauss, que tanto debe de los moralistas franceses de los siglos XVII y XVIII, es una suerte de institución nacional en Francia, aunque nació en Bélgica. Su nombre ha intentado ser utilizado por la izquierda (a pesar de que jamás se ha mostrado particularmente “comprometido” con causas políticas y parece rechazar todo revolucionarismo) y por la derecha (por posiciones suyas sobre la universidad o el arte contemporáneo consideradas conservadoras).

Ahora que Lévi-Strauss alcanza la improbable -más que venerable- edad de 100 años, en el momento de los homenajes, resulta iluminador hablar de su pensamiento con Marc Augé, otro antropólogo no menos célebre, que reiteradamente ha reconocido la importancia de la obra del autor de Antropología estructural . Aunque la labor etnológica de Augé se desenvolvió en África, destilando una serie de publicaciones que dieron nuevos impulsos a los estudios africanistas, su mayor reconocimiento proviene de sus aportes teóricos (como las nociones de “sobremodernidad” y de “no lugares”), referidos a parajes más cercanos a él, por ejemplo los jardines de Luxemburgo o el metro de París.

-En Por una antropología de la movilidad, usted recuerda Tristes trópicos y dice que el etnólogo es “un sedentario que se ve obligado a viajar”. ¿Usted también odia los viajes y a los exploradores?

-Lévi-Strauss piensa en tipos muy precisos de viaje cuando escribe esta frase. Piensa en los viajeros profesionales que en esa época relataban sus viajes proyectando fotografías en la Sala Pleyel, la gran sala de conciertos de París. Este tipo de viaje no desapareció, sino que cambió de paradero: los reportajes para la televisión los sucedieron. Pero también es cierto que Lévi-Strauss, que conoció los aspectos más caricaturescos de la expedición etnográfica en Brasil, es más antropólogo que etnólogo y está más preocupado por buscar proposiciones generalizables que por describir originalidades localizadas. En cuanto a mí, me gusta viajar porque tengo la posibilidad de no estar condenado al turismo y porque tengo amigos por todas partes. La etnología tradicional es una actividad sedentaria, aparte de los viajes de ida y vuelta; pero es posible que el movimiento hoy permita percatarse de ciertos aspectos de nuestro mundo globalizado.

-¿La obra de Lévi-Strauss es parte de las glorias de antaño o aún conserva su validez?

-Estoy convencido de que la obra de Lévi-Strauss tiene un interés completamente actual. Es una obra considerable en la que cada uno puede extraer lo suyo. Tampoco es seguro que sean sus trabajos más monumentales los que tengan mejor porvenir. Voltaire creía más en sus tragedias que en sus cuentos. El autor no es siempre el mejor juez de lo que el futuro conservará. Lo propio de los grandes autores es que no se reducen a una teoría ni a una obra particular, sino que su pensamiento, cuando se lo redescubre, es siempre enriquecedor y provocativo.

-¿Cuáles serían, a su juicio, los grandes aportes de Lévi-Strauss a las ciencias sociales y cuáles, las limitaciones de sus planteamientos?

-Hay todo un aspecto de la obra de Lévi-Strauss que se sitúa en la línea de …mile Durkheim y de Marcel Mauss, en la línea, si se quiere, de la gran sociología francesa. Encontramos rastros de esta línea en Antropología estructural , en Raza e historia y en la Introducción a la obra de Marcel Mauss , por ejemplo. Sus reflexiones sobre el humanismo, sobre el lugar del individuo en la reflexión sociológica, sobre la necesaria alienación en lo social se inscriben, renovándolas, en la continuidad de sus análisis. Personalmente, aprecio mucho los aportes de esta época y estoy seguro de que ejercieron una gran influencia sobre autores como Althusser y Castoriadis. Es el Lévi-Strauss “preestructuralista” el que más me interesa y el que me parece más actual o, al menos, el más pertinente para asomarnos al mundo contemporáneo.

-¿Qué queda del estructuralismo? Usted suele citar, entre las obras de Lévi-Strauss, las de su etapa preestructuralista. ¿Es sólo un gusto o refleja sus convicciones teóricas?

-La gran empresa estructuralista refleja una ambición extrema: hacer el puente entre las estructuras observables en las creaciones humanas, los sistemas de parentesco y los mitos, y las estructuras del cerebro humano. Desde luego, el vínculo puede ser postulado, pero no identificado y establecido. En sentido opuesto, los cognitivistas actuales no pueden deducir las obras humanas a partir de las estructuras cognitivas que observan en los procesos de aprendizaje. Esto no significa que este gran proyecto materialista no estuviera justificado en sus comienzos, pero la complejidad y la multiplicidad de factores en juego lo condenan a seguir siendo parcial, incompleto y virtual; y me atrevería a decir: tanto mejor. Por mi parte, pienso que la antropología tiene como objeto principal la relación: entre uno y el otro, entre los unos y los otros o incluso entre uno y los otros. Desde este punto de vista, concedo más importancia al rito que al mito y no disocio el estudio de las representaciones del de las prácticas a ellas asociadas. Trato de preguntarme, en forma paralela, en qué condiciones un enfoque verdaderamente antropológico de los fenómenos contemporáneos es posible y el primer Lévi-Strauss, en ese caso, es para mí más útil que el teórico del estructuralismo antropológico.

-La obra de Lévi-Strauss ha sido polémica. ¿Cuáles críticas (excesivo racionalismo, escaso trabajo de campo, etc.) son justificadas y cuáles no?

-El hecho de criticar, en general, es legítimo y normal. Sin embargo, las críticas a menudo son ligeras. Algunos le reprocharon a Lévi-Strauss haber escogido los objetos intelectuales que eligió. Se pueden escoger otros, pero no podemos cuestionar el principio de una elección que corresponde a una gran hipótesis inductiva. Las observaciones sobre el trabajo de campo son inadecuadas. Es el curso habitual de un etnólogo tener uno o dos campos de partida que son también campos de referencia y dedicarse luego a una antropología más comparatista que recurre a los escritos de otros. Los viajes y las estancias de Lévi-Strauss en Japón, además, no hicieron sino influir en su reflexión. No estoy muy interesado en tener en cuenta los méritos y defectos de un autor: lo que me preocupa son los puntos de articulación con su obra, sus sugerencias y, eventualmente, los puntos de desacuerdo, pero se trata entonces de una crítica intelectual, no de una apreciación de los méritos de la obra. Tratándose de autores importantes, ésta me parece la actitud más sana.

-En su libro El oficio de antropólogo, usted señala que éste necesariamente compromete su subjetividad, lo que lo acerca al escritor literario. ¿Cómo valora la figura de Lévi-Strauss como escritor? Hay quienes consideran su prosa entre las mejores de la literatura francesa del siglo XX.

-Lo cierto es que Lévi-Strauss tenía la inquietud de la escritura. Existen pasajes en su obra que no engañan. ¿Es uno de los grandes autores de la literatura francesa? No lo sé. Habrá que ver, con el tiempo, lo que su obra dirá, en el largo plazo, a otros. Es, indiscutiblemente, una de las grandes voces del siglo XX, pero no estoy seguro de que para él la escritura sea tan esencial y tan íntimamente personal como para un escritor etnólogo como Michel Leiris.