Preservar la identidad aborigen

febrero 22, 2007

Clarín (Argentina)

Roberto Villarruel (Director del Centro de Idiomas de la Facultad de Agronomía-UBA)

Basándonos en las experiencias recogidas en el Programa de Lenguas Originarias del Centro Universitario de Idiomas (CUI) de la Facultad de Agronomía (UBA), consideramos necesario alertar sobre algunos problemas que subyacen a la aplicación de las políticas educativas en torno a la enseñanza de las lenguas originarias.

Problemas tales como el prejuicio y la discriminación, por un lado y la autonomización del lenguaje y la cultura, por otro. Si bien la flamante Ley de Educación garantiza en su Art. 52 el derecho constitucional de los pueblos aborígenes a recibir una educación que contribuya a preservar y fortalecer sus pautas culturales y su lengua, en la práctica concreta, el prejuicio, el desconocimiento y la discriminación hicieron que los derechos de los grupos indígenas se vean obstaculizados.

Por un lado, la estructura docente hace que, cuando existe, el maestro bilingüe esté relegado a un cargo de auxiliar y no goce de los mismos derechos y categoría que los maestros de grado, sufriendo así una doble discriminación.

Otras veces, la implementación de los programas interculturales recarga la tarea de los docentes, la mayoría de los cuales carece de una formación adecuada por lo que generalmente todo resulta en una mera traducción de los contenidos curriculares a la lengua vernácula, olvidando los patrones culturales originales y regionales, y desplazando los saberes locales y sus pautas de transmisión.

Por otra parte, nuestras poblaciones originarias se han transformado, como consecuencia de las distintas políticas del Estado y la expansión del capitalismo, en poblaciones de frontera, arrinconadas, en riesgo.

Así, los planes dirigidos a las poblaciones originarias suelen caer en el asistencialismo. El enfoque educativo debe ser menos limitado para garantizar una vida digna para estas comunidades.

Las acciones orientadas a fomentar el conocimiento y la difusión de nuestras culturas originarias y sus lenguas pueden no sólo contribuir a luchar contra el prejuicio y la discriminación. sino también ayudar en la preservación y reconstrucción de la identidad cultural de los pueblos originarios como habitantes reales de nuestro propio territorio. Por lo tanto, es necesario formar docentes que puedan trabajar desde esta perspectiva.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: