La Prensa (Honduras)

Una mujer lenca carga a su hijo. San Pedro Sula. Conversamos con el historiador Darío Euraque, director del Instituto de Antropología e Historia de Honduras, Ihah, luego de su conferencia “La mayanización en Honduras”, dictada en la Universidad Cristiana de Honduras, Ucrish.

Euraque es doctor en historia de América Latina y una de las figuras intelectuales que ha desmitificado el fenómeno de los mayas como cultura única para construir la identidad nacional del hondureño.

En este contexto ha iniciado un proceso para rehabilitar algunos sitios arqueológicos no mayas, que ofrecerán a los turistas una muestra de la riqueza de otras culturas.

Equilibrio
A partir de 1930, la mayanización de Honduras se fortalece debido a políticas de Estado y el auge de las investigaciones arqueológicas en el Valle de Copán.

“La mistificación surge al creer que la mayoría de nuestra población es de ascendencia maya, pero eso no es tan problemático, la cuestión es que esa mistificación excluye a las culturas vivas del país”, aseguró Euraque.

En la actualidad, este fenómeno se ha convertido en un mito y es normal que se enseñe que los hondureños son descendientes de los mayas, “pero como todo mito, tiene cierta veracidad. Hay un sector de nuestro país, geográfico y cultural, que sí es maya, en particular el Valle de Copán, pero la mayoría de los descendientes reside en Guatemala y sur de México”, dice.

Las investigaciones de Euraque no niegan lo maya, “mi argumento no es decir que Honduras no debe vanagloriar lo maya, debemos hacerlo, pero no a costa de excluir la diversidad cultural viva y arqueológica”.

Habilitación
El investigador asegura que tenemos nuestra identidad a la vista, “pero nadie nos ha instruido sistemáticamente a través de parques arqueológicos, educación o historia”.

La mayoría de la población del centro-sur y centro-occidente del país es de ascendencia lenca y otras etnias. Honduras es un país multirracial y es allí donde descansa la identidad nacional.

“Cuando no se reconoce a nivel cotidiano esa variedad, en escuelas o parques los hondureños no se ven reflejados y cuando uno no se ve reflejado en la cotidianeidad, es como que esté ausente de sí mismo y eso genera, a mi juicio, una especie de falta de autoestima”, señaló el investigador.

Por lo tanto, en su política como director del Ihah ocupa un papel relevante el estudio, rescate y apertura de sitios arqueológicos no mayas que históricamente no han recibido la atención debida.

Uno de los primeros sitios que pretende habilitar es el denominado Currusté.

En Yarumela, localizado en el Valle de Comayagua, se realizan excavaciones y mapeo. En Dos Quebradas y Chichicaste, San Francisco de La Paz, Olancho, hasta la fecha ni pozos de sondeo se han hecho. Se rescatará también Casa Blanca, en la ribera del río Cangrejal, y se vinculará a un museo en La Ceiba.

El sitio Currusté
Hasta la fecha, se dispone de 30 mil dólares, procedentes del premio Fondo de embajadores para la preservación cultural, que otorga el gobierno de Estados Unidos.

Este sitio arqueológico se localiza en la carretera que une a San Pedro Sula con Choloma, por el sector de Ticamaya.

Es un asentamiento prehispánico que data de 1450 al 1000 dC., era contemporánea a Copán, pero una cultura diferente a la maya.

En sus predios se conservan cien estructuras y está considerado en la categoría cuatro, que son los sitios más complejos, tienen más estructuras y más superficie. Se ha solicitado la ayuda de la alcaldía sampedrana para construir un cerco perimetral y habilitar la carretera.

Sectores que conformar la identidad nacional
Culturas vivas:
»Lenca »Tawahka
»Chortí »Garífuna
»Tolupán »Pech o paya
»Misquito

Otras culturas en el país

»Judíos
»Árabes-palestinos
»Chinos

Clarín (Argentina)

Roberto Villarruel (Director del Centro de Idiomas de la Facultad de Agronomía-UBA)

Basándonos en las experiencias recogidas en el Programa de Lenguas Originarias del Centro Universitario de Idiomas (CUI) de la Facultad de Agronomía (UBA), consideramos necesario alertar sobre algunos problemas que subyacen a la aplicación de las políticas educativas en torno a la enseñanza de las lenguas originarias.

Problemas tales como el prejuicio y la discriminación, por un lado y la autonomización del lenguaje y la cultura, por otro. Si bien la flamante Ley de Educación garantiza en su Art. 52 el derecho constitucional de los pueblos aborígenes a recibir una educación que contribuya a preservar y fortalecer sus pautas culturales y su lengua, en la práctica concreta, el prejuicio, el desconocimiento y la discriminación hicieron que los derechos de los grupos indígenas se vean obstaculizados.

Por un lado, la estructura docente hace que, cuando existe, el maestro bilingüe esté relegado a un cargo de auxiliar y no goce de los mismos derechos y categoría que los maestros de grado, sufriendo así una doble discriminación.

Otras veces, la implementación de los programas interculturales recarga la tarea de los docentes, la mayoría de los cuales carece de una formación adecuada por lo que generalmente todo resulta en una mera traducción de los contenidos curriculares a la lengua vernácula, olvidando los patrones culturales originales y regionales, y desplazando los saberes locales y sus pautas de transmisión.

Por otra parte, nuestras poblaciones originarias se han transformado, como consecuencia de las distintas políticas del Estado y la expansión del capitalismo, en poblaciones de frontera, arrinconadas, en riesgo.

Así, los planes dirigidos a las poblaciones originarias suelen caer en el asistencialismo. El enfoque educativo debe ser menos limitado para garantizar una vida digna para estas comunidades.

Las acciones orientadas a fomentar el conocimiento y la difusión de nuestras culturas originarias y sus lenguas pueden no sólo contribuir a luchar contra el prejuicio y la discriminación. sino también ayudar en la preservación y reconstrucción de la identidad cultural de los pueblos originarios como habitantes reales de nuestro propio territorio. Por lo tanto, es necesario formar docentes que puedan trabajar desde esta perspectiva.

El Tiempo (Colombia)

En la cancha de fútbol que el Deportivo Cali está construyendo en Palmira encontraron huesos y cerámicas que comprueban que este departamento fue habitado por caníbales y guerreros.

Los antropólogos no terminan de sorprenderse con las 46 tumbas que fueron halladas en los terrenos donde el Deportivo Cali está construyendo su imponente estadio.

Después de los primeros análisis, los restos les han permitido concluir a los investigadores que en esta región se practicaba el canibalismo y vivía gente guerrera, hechos de los que siempre se habló pero que no tenían sustento.

Los huesos pertenecen a la comunidad Malagana, que habitó el Valle Geográfico del río Cauca entre el año 500 antes de Cristo y el 500 después de Cristo.

“Este sitio es uno de los más importantes del suroccidente colombiano. Reporta las prácticas rituales descritas por los cronistas cuando llegaron a esta región. Y por la forma como las personas estaban enterradas, podemos descubrir la importancia de la mujer en esta comunidad. Podemos hablar de un matriarcado”, dice la antropóloga del Inciva, Sonia Blanco.

Pero el canibalismo no se daba porque fueran sanguinarios o porque les faltara el alimento. Se trataba, según los antropólogos, de un canibalismo ritual. Lo que buscaban era adquirir los poderes del chamán muerto. Quien lo reemplazaba debía consumir los tuétanos de algunos de sus huesos o parte de su cerebro.

Otro hecho que ha sorprendido es la tumba de una mujer. Se trataría de la primera chamana descubierta en el país. Estaba sepultada boca abajo, como entierran hoy en día a los chamanes del Amazonas. Lo que se busca con esta posición es evitar que las energías que ellos manejan salgan a flote y perjudiquen a su comunidad.

El respeto que tenían por la mujer se vio reflejado por la cantidad de objetos que aparecieron en sus tumbas. Además, eran las que se alimentaban mejor.

“En Malagana la mujer tenía un papel predominante, había un matriarcado”, señala Blanco. También hallaron mujeres que murieron durante el parto, enterradas con sus bebés. Esta comunidad cremaba a sus muertos, pero antes los desangraban.
Se encontraron elementos de huesos utilizados para esta práctica.
Hallaron cerámicas

1. Las excavasiones se iniciaron hace ocho meses. Se encontraron fragmentos de carbón, huesos de animales, cerámica fina y semillas.

2. La investigación plantea que en la comunidad había un matriarcado, estudio dirigido por José Rodríguez, de la U. Nacional.

3. Con huesos humanos, por lo general radios y cúbitos, elaboraban utensilios empleados para desangrar.

El Golfo info (México)

La reconocida etnóloga Anne Chapman, quien develara los secretos de culturas hoy día extintas como la selk’nam de Tierra del Fuego, consideró que el modelo original propuesto por Paul Kirchhoff —quien fuera su profesor en la Escuela Nacional de Antropología e Historia— sobre Mesoamérica como una gran área cultural “ha tomado un vuelo que lo distorsiona. Sin más ni más”.

 

En entrevista durante una breve visita de trabajo por el país, la antropóloga franco-estadounidense —quien vive entre las ciudades de Buenos Aires y París— dijo que “a menudo se representa a Mesoamérica como si terminara con el área maya, cuando en realidad continúa por la Costa del Pacífico, desde El Salvador hasta el Golfo de Nicoya, muy cerca de la frontera con Costa Rica.

 

Actualmente la obra de Chapman es motivo de un libro homenaje que preparan de manera conjunta el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y el Instituto a través del suplemento de la revista Diario de Campo, editará a su vez una versión corregida y aumentada de La genealogía de mis profesores e informantes.

 

Egresada de la primera generación de la ENAH, Anne Chapman recordó la influencia que tuvieron en su posterior trabajo con etnias de Centroamérica y Tierra del Fuego, maestros como Paul Kirchhoff, Wigberto Jiménez Moreno, Alfonso Villa Rojas, y Miguel Covarrubias, mediante sus teorías y metodologías sobre la labor antropológica.

 

“En ese entonces, cuando estudiaba en la ENAH, me parecía que la mayoría de los etnólogos en esta parte del mundo se concentraban en los Estados Unidos, México, Guatemala y Brasil. Así que me interesó hacer un trabajo en Honduras, en particular a través del estudio del grupo de los lencas, recordando al profesor Kirchhoff y los problemas de la frontera sur de Mesoamérica”.

 

Discípula de Claude Lévi-Strauss, de cuya obra dijo “me asombra su habilidad para aportar un sentido suplementario y analítico de los temas de una vasta conglomeración de mitos americanos”, Anne Chapman destacó la importancia que puede tener un solo informante para rescatar parte del legado de una cultura.

 

“Durante los años sesenta trabajé con los últimos cuatro selk’nam. Lola Kiepja, la última mujer que había compartido las tradiciones de la etnia, me ayudó a situar los mitos e identificar los personajes, aunque anteriormente los había recogido el célebre antropólogo Martín Gusinde, en los años veinte.

 

“Esto es un ejemplo de la gran importancia que puede tener una sola persona; hay que conocerla y trabajar con ella, porque ellos reconocen la importancia de lo que están contando.

 

“Los selk’nam fueron ‘cazados’ por los dueños de las estancias porque a veces tomaban algunos animales de su ganado, pero el exterminio vino realmente con una primera gran epidemia en 1863, se calcula que por el contagio murieron cerca de mil personas, y sobrevivieron sólo 2, 000. Durante el resto del siglo XIX hubo otras seis pestes, y ya para 1900 quedaban aproximadamente 200.

 

“Obviamente ellos no tenían la resistencia genética ante las enfermedades contagiosas como la tuberculosis y el sarampión, que arribaron a la Isla Grande de Tierra del Fuego con la ocupación de los blancos. El alcoholismo también los mermó, pero no de forma tan devastadora”.

 

Anne Chapman, quien colaboró durante varios años como investigadora del Centro de Investigaciones Científicas de Francia y del Museo del Hombre de París, comentó que no obstante la “situación ha cambiado. Por ejemplo, existe el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, con aproximadamente 800 especialistas.

 

“Pero la condición de aislamiento y pobreza, de carencia de servicios médicos continúa en algunos grupos. México es tan variado, de culturas tan diferentes, que la realidad de sus grupos étnicos es igualmente diversa”.

 

 

Advierte sobre amenazas de la globalización

 

 

Una de las principales lecciones que recibió —relató— fue de parte de su profesor Alfonso Villa Rojas cuando ella era estudiante de la ENAH, “él siempre insistía en que debíamos crear lazos de amistad”. Este compromiso con el “otro” la llevó a estudiar a los selk’nam, los yámana y los haush, todas ellas etnias patagónicas.

 

La fragilidad de las civilizaciones, a más de la pronunciada conciencia política que le ha caracterizado durante más de medio siglo de trayectoria, llevan a Anne Chapman ha reflexionar sobre las amenazas que producto de la globalización, no sólo padecen grupos étnicos sino naciones enteras, en los albores del siglo XXI.

 

En particular los gobiernos de derecha “no tienen consideración mayor a los grupos étnicos, no están en su perspectiva, no les interesan para nada.

 

“En los ochenta, las dictaduras lastimaron mucho a toda América Latina. En Guatemala y Honduras (donde trabajó con los tolupanes en la década de los sesenta), aunque en éste último país un poco menos, fueron asesinados varios líderes indígenas de la resistencia. Y la matanza de mujeres en Guatemala sigue hasta hoy, a veces la misma gente que forma parte del ejército mata a los suyos”.

 

La invasión de Estados Unidos –su país natal- a Irak, tampoco es un tema que esté alejado de sus preocupaciones, “pero también hay que mirar el futuro con un poco de optimismo.

 

“Ahora hay lugar a un cierto optimismo en Estados Unidos con la mayoría demócrata en el Congreso, con gente como la senadora de California, Nancy Pelosi. Ojalá esto mejore las relaciones con México… El muro, yo creo que no lo van a poder hacer, es tan horrible. Después del Muro de Berlín, no es posible repetir esa historia.

 

“Lo que yo opino y espero es que eso no se haga; creo que los demócratas —quizá no en este momento—, van a dar la verdadera oposición, ellos van a tener más voz ahora. La construcción del muro en la frontera con México no se puede hacer, aún simbólicamente es una idea que debe rechazarse, es algo tan grosero”, concluyó.

Botella al mar

Seis yacimientos de los canoeros que poblaron la costa sur de Tierra del Fuego , hace 6200 años, fueron hallados por un grupo de antropólogos en el terreno donde una empresa invertirá $ 26 millones para construir un Shopping Center.

Diez estudiantes de la carrera Antropología de las universidades nacionales de Buenos Aires, Olavarría y La Plata, guiados por en el terreno por el antropólogo Martín Rodríguez, realizan en estos días una excavación de “urgencia y rescate” del material enterrado en el lugar.

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Vanguardia (México)

Un proyecto conjunto entre instituciones mexicanas y francesas permitirá editar una serie de diccionarios pictográficos en lengua náhuatl en formato DVD para finales de 2007, informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Además de los diccionarios, el proyecto Amoxpouhque (Lectores de Códices), a cargo del INAH, contendrá estudios de escritura hechos a 20 documentos en náhuatl, originarios del siglo XII, la mayoría de los cuales están en poder de la Biblioteca Nacional de Francia.

La coordinadora de la iniciativa, Carmen Herrera, planteó en un comunicado que la finalidad es poner al servicio de los expertos nueva información, no accesible en México, sobre esta lengua utilizada por diversas culturas indígenas.
“El objetivo es entender la organización de las imágenes empleadas en la elaboración de estos textos porque forman un código”, expresó la especialista de la Dirección de Lingüística del INAH.

“Algunos elementos de escritura forman parte del universo gráfico convencional que manejaban distintos pueblos mesoamericanos, aunque la mayoría de los documentos que trabajamos de carácter legal en su gran parte fueron elaborados por los pueblos nahuas del centro de México durante el siglo XVI”, dijo Herrera.

Hasta ahora se han identificado cerca de 800 elementos de escritura en los códices analizados. La información obtenida se va agregando a una base de datos jerarquizada del INAH.

Amoxpouhque también cuenta con la participación del antropólogo Marc Thouvenot, la Biblioteca Nacional de Francia y el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de ese país.

Gara

«Con el libro que tienes entre tus manos se consuma la segunda gran aspiración que tenía al confirmarse mi embarque en esta investigación acerca del simbolismo euskalpunk», explicó ayer Huan Porrah en la presentación de su libro “Negación punk en Euskal Herria”.

Andaluz de nacimiento, cultura y sentimiento, Porrah (Miha-Mijas, 1970) se crió en el seno de una familia campesina, en cuyo contexto se forjaron las actitudes y valores básicos. Licenciado y especializado en Filosofía de los valores y de la cultura (Antropología Social), actualmente es socio de Ankulegi Antropologia Elkartea y de la Asociación Andaluza de Antropología (ASANA). También es miembro del comité ejecutivo del sindicato andaluz SOC y forma parte del Grupo de Investigación Social y Acción Participativa (GISAP).

Según recordó ayer ante la prensa, al tratarse de un estudio encaminado a dar cuerpo a su tesis doctoral, tras haber logrado el correspondiente título de doctor, Porrah vio consumada su primera «gran aspiración». La publicación en 2005 del trabajo de tesis (titulado “‘Negación’ punk en la sociedad vasca. Investigación socioantropológica de un simbolismo liminal”) en formato de CD por parte de la UPV, sólo colmó «a duras penas» su segunda aspiración al respecto, «o sea ­puntualizó­, la de una publicación en formato tradicional por medio de la cual pudiera devolverle a la sociedad vasca el resultado del largo y arduo trabajo gestado en su seno».

«Devolución consumada»

Ha sido Txalaparta la que ha decidido plasmar ahora los pormenores de la citada tesis en este libro y Porrah destacó ayer que es así como finalmente ha concluído el proceso. «Ya podemos decir que se ha consumado esa devolución del trabajo, para que se convierta en un documento público que pueda ser vilipendiado, despreciado, apreciado, citado o, simplemente ignorado», según manifestó.

Aunque este libro no es en sí el documento original del trabajo de tesis doctoral, sí mantiene la mayoría de la estructura y del texto original íntegro.El antropólogo andaluz advirtió, de todos modos, de que la publicación «no es ni ha pretendido ser una o la historia del punk vasco, ya que no está todo lo que debiera estar en un trabajo de ese tipo, ni tampoco ha sido la intención primigenia de este estudio». Según aclaró, en su análisis «hemos tomado a la sociedad vasca y al euskalpunk como una excusa en definitiva para discernir sobre conceptos e ideas que nos hablan del variopinto conjunto de la humanidad; el euskalpunk ha sido el medio para ello y no el objetivo en sí mismo».

Movimiento vivo

El euskalpunk no es, a su juicio, sino la adaptación a Euskal Herria del punk internacional, movimiento que surgió a finales de los setenta en una sociedad confundida, desencantada y sumida en un nuevo orden mundial donde parecía que las nuevas generaciones de jóvenes poco o nada tenían que decir. Cuando llegó a Euskal Herria, sufrió una «peculiar» adaptación que hizo que su discurso permeara en todos los ámbitos y su influencia se extendiera hasta el día de hoy.

Porrah dijo que el libro analiza la evolución de la forma de entender el concepto de negación, inherente al ideario punk y, a la vez, muy presente en la cultura vasca, en sentido amplio: «Hablo de momentos de negación ‘antitodo’, y de una creatividad sesgada por esa negación inicial». El punk, eso sí, entendido como forma de vida.Investigacion antropologica galardonada

Tal y como se recordó en la presentación del libro, la investigación antropológica de Huan Porrah acerca del simbolismo liminal euskalpunk ha sido galardonada con el Tercer Premio de Investigación Cultural «Marqués de Lozoya» correspondiente al año 2005. El premio, que otorga a nivel del Estado español el Ministerio de Cultura, ha sido entregado este mismo año, según indicó el andaluz, de modo que «al final, todo ha venido bastante seguido», concluyó. –