(ANSA)- Los gobiernos latinoamericanos “en general” no cooperan ni consultan con los pueblos aborígenes cuando adoptan decisiones que “afectan sus vidas y sus derechos”, señaló el informe anual del Grupo Internacional de Trabajo Sobre Asuntos Indígenas (IWGIA).
La organización, con sede central en Dinamarca, afirmó que “en nombre del desarrollo, el libre comercio o la conservación de la naturaleza, los derechos humanos de los pueblos indígenas son negados o violados año tras años”.
Para el equipo de antropólogos y sociólogos de IWGIA, “el panorama es el mismo en todo el mundo” pues los pueblos indígenas “siguen estando al margen de la sociedad, son los más pobres, tienen un menor nivel de educación, mueren a una edad más temprana y tienen una peor salud que el resto de la población”.
En Brasil, el índice promedio mortalidad infantil entre los niños indígenas es de 55.8 por mil nacidos vivos, el doble que la media nacional, e incluso en algunos Distritos Sanitarios Especiales Indígenas (DSEI) de la región amazónica alcanza a 185.2 por mil, aseguró el informe anual de IWGIA.
La situación en América Latina, para IWGIA se resume en una frase utilizada en el informe sobre Paraguay: “cuantos más derechos se reconocen (a los pueblos aborígenes), más derechos se niegan o violan”.
El anuario de la organización recordó que “El Relator Especial para los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas de la ONU ha identificado esa brecha en la implementación entre la legislación existente y las prácticas administrativas, legales y políticas, como uno de los temas principales que deben ser tratados en los próximos años”.

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